Los 4 peligros de los micropréstamos

Los micropréstamos pueden solucionarte un momento puntual de liquidez pero como dice el dicho, a veces, “es peor el remedio que la enfermedad”

A menudo llegar a final de mes no es tarea fácil y los micropréstamos pueden presentarse como una de las opciones más sencillas. Rellenas una solicitud online y te ingresan el dinero, en algunos casos, de forma inmediata.

Las causas para pedir una micropréstamo pueden variar, desde una mala previsión de los gastos hasta un imprevisto en el peor momento. En cualquier caso la solución es siempre la misma: disponer de dinero lo antes posible.

Sin embargo, los micropréstamos, o microcréditos (que vienen a ser lo mismo), no suelen ser la mejor solución.

En primer lugar tienes que saber que solo se aprueban un 10% de las solicitudes. Por lo general tienes que tener más de 21 años, tener una fuente estable de ingresos de más 1000 euros, tener residencia española, no estar en números rojos en la cuenta y no estar en buros negativos. Además, te solicitan los datos de acceso a tu cuenta bancaria y otros documentos que exponen tus datos innecesariamente.

 

Pero ¿a qué peligros te expones en el caso de que te concedan un microcrédito?

  1. Listas de morosos

¿Nunca te has preguntado qué pasa si no devuelves un micropréstamo? En resumen: nada bueno. Una de las consecuencias más temidas de tener deudas y no pagarlas es pasar a formar parte de una lista de morosos. Por lo general, en el caso de que impagues alguna de tus cuotas, te inscriben en listas de morosos como la de Asnef o RAI. Que tus datos personales estén en estos ficheros supone que hábitos de consumo como la compra de un coche a plazos o solicitar una tarjeta de crédito sean automáticamente denegados. Lo mismo sucedería con la solicitud de una hipoteca, incluso conseguir una línea telefónica se dificulta en este caso.

Desde Typs jamás te añadiremos a ningún listado de morosos. Nosotros te adelantamos lo que ya es tuyo y, por lo tanto, no nos deberás nada.

  1. Comisiones de demora

La Ley establece que en un préstamo, el interés de penalización no puede superar 2,5 veces el interés legal del dinero, pero está ley no se aplica a préstamos de menos de 500 euros, cosa que aprovechan los micropréstamos para aplicar intereses abusivos.

Así, una deuda de 300 euros que no podemos devolver, puede dispararse a los 600 euros en pocas semanas. La razón es que nos aplican un interés de demora de más del 1% diario y que además es progresivamente más alto.

Con un adelanto de Typs nunca tendrás que pagar ningún interés por nada. Es tan simple como que es tu dinero. No nos lo tienes que devolver.

  1. Puedes acabar ante los tribunales

Las financieras que ofrecen micropréstamos contratan abogados y te llevan a los tribunales aunque solo sea como una medida de presión. Se calcula que un 10% de los micropréstamos terminan en denuncia, pues no es más que otra manera para presionarte e intimidarte para que pagues la deuda. Y en último extremo para poder ejecutar un embargo. Además tienen a su favor el que nosotros no solemos poder permitirnos contratar un abogado para que nos defienda.

A través de un anticipo no existe ninguna deuda y por la tanto es imposible acabar en los tribunales.

  1. Pueden vender tu deuda a otras empresas

Cuando los prestamistas se cansan de reclamarte tu deuda, que puede haber crecido rápida y monstruosamente con el tiempo, es práctica común vender tu deuda a otras empresas que aplican métodos que rozan la ilegalidad para exigirte la deuda.

Con Typs nunca acabarás en la lista de otra empresa. A nosotros no nos debes nada. En cualquier caso nosotros te debemos los días que ya has trabajado y no has cobrado.

recuadro salmón:

 

Typs – Cuando el dinero es tuyo no hay peligros

Si bien es cierto que podemos no tener nómina, si sí la tenemos, la mejor opción está clara. Mediante un adelanto con Typs no te expones.

  • No te expones a entrar en una lista de morosos,
  • No te expones a intereses y comisiones de demora,
  • No te expones a acabar en los tribunales,
  • No te expones a que empresas buitres reclamen tu deuda.