El síndrome del burn out

En mayo de 2019, la OMS definió al fin el sindrome del burn out incluyendo términos como “estrés laboral crónico”. Sus síntomas van desde la desmotivación y la fatiga física hasta la depresión. Las consecuencias para el trabajador son absolutamente terribles, ya que puede llegar a desarrollar enfermedades crónicas graves. Y lo que afecta al trabajador, afecta a la empresa: tras una disminución paulatina de la productividad, se puede llegar al absentismo o a la transmisión del estrés al resto del equipo.

También se ha escrito mucho sobre las razones que lo provocan: excesiva carga de trabajo, presión continua, conflictos internos, falta de reconocimiento o inestabilidad.

Sumando estrés financiero al burn out

Pero poco se habla de la relación entre el síndrome del burnout y el estrés financiero. Y no nos referimos al hecho de no sentirse recompensado económicamente (¿A quién no le pasa?), si no a la carga que representa tener problemas económicos y no poder afrontarlos. O a no tener tiempo suficiente para solventarlos.

Normalmente, gastamos en proporción a lo que ganamos… así que lamentablemente, y a veces de forma incomprensible, cuanto más entra, más sale. El resultado es que el 48% de los españoles tenemos dificultades para llegar a fin de mes. Y prácticamente todos tenemos problemas cuando tenemos un imprevisto económico.

Y cuando tenemos un imprevisto y no tenemos medios, ni tiempo para resolverlo, el estrés crece. Hacer cuentas, hablar con el banco, pensar en alternativas, listar quien puede ayudarnos, contactar con ellos, hablar con nuestro jefe, esperar y gestionar cada contacto quita enormes cantidades de energía y tiempo. El estrés y el burnout se disparan.

Un beneficio social financiero como solución

Tal vez sea complicado subir el sueldo al equipo (eso es lo que todos desearíamos), pero hay soluciones alternativas como Typs, que dan el aire necesario par resolver el problema y reducir ese estrés añadido.

Porque ofrecer un beneficio social que ofrece tranquilidad financiera es algo más que ayudar a tu equipo. Es dar libertad a los empleados para que puedan gestionar sus finanzas de una forma más adecuada y a la vez, beneficiarse de tener un equipo más tranquilo, más feliz y más motivado.